Creemos que la educación, que debería velar por el desarrollo de las capacidades creativas y de autonomía de las personas, está demasiado orientada hacia los fines técnicos y económicos del sistema de producción global, bajo exigencias de rendimiento y eficacia, que hacen de la escuela una "fábrica" de sujetos aptos para integrarse en la cultura y la dinámica mercantil.
Su "pedagogía patriarcal" rompe la reciprocidad entre los valores humanos y el conocimiento, y lleva a los individuos a un estado interno de contradicción y confusión que amenaza el bienestar de las sociedades en el mundo entero.
Y estando convencidos de que ésta no es la finalidad de la educación, queremos implicarnos en su necesaria transformación.
Pero somos conscientes de que el sistema educativo es una estructura sumamente conservadora y, por lo tanto, muy reacia a los proyectos no-convencionales, al margen de su valía, y que eso es un impedimento a la hora de acceder a algún tipo de subvención con la que dar a conocer el Programa SAT en el sector de la enseñanza.
Por eso deseamos poder encontrar apoyo en filántropos que compartan la idea de una educación más humana capaz de dar a cada persona la oportunidad de desarrollar, de acuerdo a su propio potencial interno, sus auténticas aspiraciones.


